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La logica del buen futbol (Levante-Emv)

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Villa euforico tras el segundo gol

Después, con la confianza que otorga la fe ciega en un dispositivo defensivo a prueba de goles, dejó que el Betis atacara nerviosamente, jugueteó con la ansiedad del rival, en espera de matar la contienda al contragolpe. Quien si no, David Villa volvió a sentar en el pasto a su par, puso la sentencia y más nervioso a Eto'o en la lucha por el «pichichi» y, lo más importante de todo, refrendó las opciones intactas de este Valencia que si sigue mostrando este paso firme y decidido en toda la segunda vuelta prometerá tardes de felicidad a su hinchada. Los aplausos resignados, nobles y sinceros de la afición del Betis cuando Villa fue retirado fueron el merecido homenaje al gran fichaje de Javier Subirats.



La primera parte ofreció un encuentro en el que el Valencia tardó en remachar en el marcador la superioridad que demostró en todos los aspectos globales del juego ante un Betis que evidenció los defectos nerviosos propios de todo conjunto que con miras europeas no acierta a salir de la zona peligrosa de la tabla. Con un rival tan atacado psicológicamente y tan limitado físicamente se sabía de antemano lo que iban a deparar los primeros minutos. Presión asfixiante y balonazos en tromba. Pero nunca se inquietó este Valencia que, una vez que ha aprendido a sufrir, ya ejecuta de memoria todo el buen fútbol que atesora. Y cuando este juego lo elaboran mentes clarividentes y traviesas como las de Pablo Aimar y David Villa, la sencillez se convierte en magia. No habían pasado cinco minutos cuando los dos delanteros valencianistas, en una conexión «tuya-mía» de tiralíneas, desarbolaron a la zaga verdiblanca con cuatro pases rasos y rápidos. Villa se encontró solo con Doblas, que acertó a desviar.

La impetuosidad orgullosa del Betis no duró más de un cuarto de hora y sólo preocupó ligeramente con acciones a balón parado, con un testarazo de Robert. En ese momento, Albelda en el corte y Baraja en la elaboración hicieron que la pelota fuera visitante. El conjunto de Quique ensanchó el campo (como detalle Cañizares orientaba todos sus saques de portería hacia las bandas) y el Valencia empezó a acumular opciones en las que se plantaba siempre en superioridad numérica con la verticalidad explosiva de Regueiro, bien apoyado por un Aimar omnipresente entre líneas que hacía y deshacía a su antojo, con el pundonor de Angulo y los excelentes movimientos de Villa.

Después de tres oportunidades en las que sólo falló el pase final, el Valencia remataría su superioridad. Villa, siempre Villa, se desmarcó al vértice derecho del área bética. Recibió y sentó en el suelo con un regate eléctrico a un alocado defensa y a la no menos salida desesperada de Doblas, le cruzó la pelota con un toque suave. Por primera vez en muchos años el Valencia vuelve a contar con una referencia goleadora sólida. Una sequía que en los últimos veinte años sólo rompieron Kempes y Mijatovic.

El Valencia, poseído de una enorme dosis de bronca tras la accidentada derrota de Riazor, no rebajó su actitud ni se mostró especulador en el arranque de la segunda mitad. A los dos minutos de reanudación ya había rozado el gol de la sentencia, en una embarullada acción propiciada por las manos temblorosas de Toni Doblas, el meta local.

La entrada de Rivera, al que Serra Ferrer dio en principio descanso por su acumulación de minutos, dio algo más de coherencia al juego de los de Heliópolis, pero la concentración y la generosidad en el esfuerzo hacía de los valencianistas un bloque granítico. La entrada de Dani, un delantero tan habilidoso como tramposo para provocar faltas, abría la emoción del encuentro. La inquietud de caer preso en algunas de las acciones del pequeño atacante trianero, tiró al Valencia unos diez metros para atrás en actitud preventiva. Los de Quique perdieron el dominio en la posesión de la pelota para animar al Betis a lanzarse de nuevo alocadamente al ataque y dejar descubiertas preciosas yardas para cerrar el partido en contragolpes. Los ataques valencianistas, sin embargo, descendieron en número porque la intensidad defensiva obligaba a Angulo y Regueiro a multiplicar sus ayudas a Miguel y Moretti.

Un disparo lejano de Rivera, los movimientos de un Dani hiperactivo no fueron suficientes para amilanar a un Valencia que sabía que los ataques del Betis cada vez iban a ser más previsibles y fáciles de contener. En uno de los esperados contragolpes, Aimar tuvo la gran oportunidad del partido, se plantó sólo ante Doblas, serenó las pulsaciones pero remató flojo. En la siguiente oportunidad no habría perdón. La contra creada por Fabio Aurelio desembocó en los pies de Villa, que en otro paso de baile sentó a su marcador de turno y fusiló a la red. Heliópolis se rindió en aplausos a su verdugo.
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Comentarios La logica del buen futbol (Levante-Emv)

David Villa eres mi idolo tQ!! Kiss siempre cn tigo!!...    muy buna la web... y cmo no amunt VALENCIA C.F
sonia sonia 29/09/2007 a las 19:21
Espero que esta liga el valencia c.f la gane!! si el valencia kiere puede... solo cn un poco de ganas lo puede canseguir la aficion necesita sonreirSmile... bueno espero que ese sue;o de los Valencianistas pueda acerse realidad otra vez!! un beso a todos los valencianistas y sobretodo AMUNT VALENCIA C.F Wink
sonia sonia 29/09/2007 a las 19:26

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